Montaña

Los románticos creían que la montaña era la mejor representación de la naturaleza.
Después del turismo y el esquí no queda mucho espacio para lo sublim
e. O quizás sí. Cualquiera sabe.

Galeria Artesonado, calle del Rey 9, La Granja de San Ildefonso. Segovia. Hasta el 24 de
marzo de 2010. 
 
Una propuesta de Horacio Fernández con:





HNMLY 2-3-4-5-6

Serie Hoy no me levanto yo

Rotulador permanente sobre madera
15x20.5 cm cada una



 A VECES VEO MONTAÑAS. Antología.
Invité a varias personas a que escribieran o seleccionaran un texto breve que tratara sobre el tema de la exposición (montaña) o sobre uno de los dibujos con los que participo en ella. Se recogen a continuación los textos que he recibido en orden de envío. Gracias a todos los que me enviasteis algo y mis disculpas a quienes cuyos textos no hayan aparecido en el catálogo por motivos de espacio.
Óscar Martínez

Cristina Busto
(Fragmento de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift)
Juzgué el partido más prudente estarme quieto acostado; y era mi designio permanecer así hasta la noche, cuando, con la mano izquierda ya desatada, podría libertarme fácilmente. En cuanto a los habitantes, tenía razones para creer que yo sería suficiente adversario para el mayor ejército que pudieran arrojar sobre mí, si todos ellos eran del tamaño de los que yo había visto.
(Fragmento de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift)


Iván Pérez
Tres formas de desaparecer.
1 Me críe en una habitación cuya ventana miraba a una montaña, la podría dibujar de
memoria. A veces la montaña desaparecía, una capa muy densa de niebla descendía a
menudo por la ladera y en cosa de un minuto o dos la montaña se convertía en una nube
blanca.
2 Un día aparecieron ofreciendo mucho dinero a cambio de todo. Todo, fue todo el
pueblo. A golpe de talonario desapareció con él, la sierra y la montaña. Del hueco
resultante se sacan más o menos “diez gramos de oro por tonelada de tierra tratada”.
Río Narcea Gold Mines, vendió todo a Kinbauri España S.L. y ahora la balsa de
cianuro de 4.700.000 metros cúbicos construida a unos 500 metros por encima de un río
que da de beber a decenas de miles de personas, lava también material traído de una
montaña desaparecida en Groenlandia.
3 Leo en un Artículo de Phillippe Riviére, que una elite de jóvenes estudiantes
debaten, en el centro de investigación de IBM de Almaden, California, distintas
alternativas a la crisis energética. Barajan entre ellas “destruir montañas para extraer la
energía de la materia”. También leo, “si ustedes pueden concebirlo un especulador puede
financiarlo, y la aceleración de la tecnología hará que esto pueda producirse mucho antes
de lo que parezca plausible”
Aprovechemos la siestecita al abrigo de las montañas.
 
Guillermo Sarmiento
Es mi último partido. Empiezo a trabajar los fines de semana.


Gimena Ruiz
Adivinanza:
Una senda de montaña cruza por encima del sueño / Una senda de sueño cruza por encima de la montaña / Sobre aquellas palabras sendas sendas pasan.


María Bella
Querido Óscar,
Aquí te envío lo que he buscado para acompañar tus dibujos. No está escrito por mí sino por D'Arcy
Thompson, lo cual espero, no te resulte molesto.
María Bella
“La forma de un objeto es un diagrama de fuerzas, en el sentido de que se pueden deducir de ella las fuerzas que han actuado sobre el objeto en sí(...) La estructura en su forma final es, por así decirlo, el núcleo interno modelado en diversa medida por la naturaleza del elemento externo; y justamente por ello el animal puede sobrevivir en el mundo exterior, pues está formado tanto desde fuera como desde dentro.”


Dionisio Cañas
el vello durmiente. contracanto
en las montañas no hay árboles ni pájaros azules. viviendo construimos una montaña de confusos mensajes, una montaña que se levanta sobre un mar de dudas. deberíamos aprender de los árboles y dejar de imitar a las montañas porque en ellas no viven los pájaros y el ser humano es el único animal que folla por placer, en una cama, donde el vello durmiente se cubre con sábanas de nieve, sin caperucita roja ni lobo a quien morder.


Miguel Brieva
Examinando cuidadosamente los pliegues y hondonadas que quedan trazados en las sábanas tras el sueño, podemos desentrañar, si sabemos leer con método y precisión los signos que allí se nos muestran, los movimientos precisos, sucesivos y acumulativos de los cuerpos que sobre el lecho yacieron. Esto es lo que comúnmente se conoce como orogenia de la superficie yaciente, o lo que es lo mismo, la rama de las ciencias que se ocupa de la reconstrucción del curso de los cuerpos sobre la superficie de la cama.
“Observen esa retícula estriada de arrugas perfectamente delimitadas; por la equidistancia entre cada una de ellas y su dirección en abanico podemos afirmar que allí mismo el cuerpo en reposo repartía su peso por igual. Reparen en cambio en esa marcada y solitaria protuberancia de la colcha cobertora, en esa falla candente; éste es un signo inequívoco de una pierna que sobrevoló un obstáculo, posiblemente otra pierna, para ir a caer violentamente sobre el lugar señalado. Pero bueno, aún nada es en firme hasta que no se confirmen los resultados del carbono 14.”
Enric Selt, Usos Difusos del Método Científico, Ed. Clismón, 1986. 

Pablo Serret de Ena
He estado dándole vueltas a esto que me propones. Primero pensé en lo que me flipaba de pequeño "la pluma buena" que mi padre guardaba en su escritorio y yo iba a verla a ratitos. Cuando descubrí que la estrella blanca de su extremo era realmente de perfil una cumbre nevada, entonces creí que había descubierto todo un tesoro y guardé el secreto durante años. Bueno, todo el mundo sabía traducir Mont Blanc supongo, pero para mí de pequeño eso eran las montañas. Con esa nieve tan perfecta como si fuera de azúcar.
Pero es una conexión tan forzada y tan irrelevante que sólo te escribo esta frase:

¡qué mejores accidentes! si son de tela y aún respiran por la mañana.

Teo Navarro
Las montañas son fáciles de entender /Las montañas son causa de la colisión entre dos masas / Las montañas son como las contracturas de nuestra espalda /Arrugas en la alfombra / Las montañas se parecen a muchas cosas / Todo bulto, todo abultamiento es montaña / O cerro o colina.
Hay una montaña aquí /Probablemente muchas más en otros lugares /Que se llama La Mujer Muerta /No es de madera pero es de Óscar.


Sergio Jiménez
Una sola montaña es la letra "A" mayúscula, dos son la letra M, con 6 montañas se puede escribir MAMÁ en gigante.


Sören Meschede
He aquí una historia verdadera que me contó un tal Sr. Andersen: Érase una vez un príncipe que quería casarse con una princesa; pero el príncipe no quería una noble cualquiera. Su futura reina tenía que ser una princesa de verdad. Y sabiendo que las princesas son seres muy delicados, se inventó una prueba infalible: Invitó a todas las chicas candidatas a dormir una noche en su castillo - una cita a la que todas acudieran encantadas.  Pero la cama donde tenían que acostarse las señoritas no era una cama cualquiera, el príncipe había construido una verdadera montaña de colchones y colchones, unos montados unos sobre los otros. Y debajo de todo, debajo del último colchón, el príncipe puso un guisante seco. Su cálculo: si la princesa fuese una de verdad y no sólo una burda impostora, sería tan delicada que seguramente notase este guisante molesto, aunque estuviera debajo de una montaña de plumas.

Txema Maraví
Un desagradable intruso (fragmento)
Llevaba casi setenta y dos horas seguidas sin parar y por fin, aquella tarde de agosto, dejó de llover. Su padre le propuso madrugar al día siguiente para ir al monte, cosa que no acababa de convencerlo del todo. Su carácter enfermizo le obligaba a quedarse en casa inmerso en la rutina de su habitación, sin embargo, compartía el gusto por el paseo y por la espiritualidad que este ejercicio suponía. Tomaron el desayuno en silencio y continuaron casi sin hablar durante el viaje hasta su casa de campo, donde se cambiaron de ropa y de calzado.

Ignacio Álvarez
Se cuenta de una familia madrileña que un día no despertó. En un principio se pensó que estaban muertos, pero no, más tarde en el hospital, se dieron cuenta de que tampoco estaban en coma, y que sencillamente estaban durmiendo, así que fueron trasladados a un centro de investigación sobre el sueño donde estuvieron en observación hasta que el caso llegó a un octogenario investigador ruso que había estudiado los sueños durante toda su vida, este hombre al conocer el caso de la familia se trasladó a Madrid. Después de unas cuantas semanas de investigación descubrió que los miembros de la familia estaban soñando el mismo sueño. A los pocos días trasladó una máquina con la que había experimentado años atrás y que nunca había probado realmente. Con este invento pudo conocer el sueño que compartían, en el que eran ellos mismos viviendo a finales del siglo XVIII en la sierra madrileña dedicados a tareas del campo. La investigación acabó súbitamente con la muerte del investigador ruso.


Clara Acuña
Se ha dormido / La montaña se ha movido /Esta pierna es un risco arrugado / De este codo cuelga un precipicio con bosque de hayas / Qué maravilla, paseando por las laderas me he perdido.


Javier Lozano
(Lamento En La Montaña de Gloria Fuertes)
Aún te veo, río de mi vida,
con los ojos que miran las montañas.
Yo era una montaña con almendros
montaña solitaria.
Y viniste alegre con tu canto
y me besaste toda con tu agua.
Me dejaste inquietud para la noche
y el alma enamorada.
Aún te veo, río de mi vida,
en la curva lejana,
te vas cantando más entre los chopos,
te vas cantando más que en tu llegada.
Y yo,
paralítica montaña;
inmóvil te recuerdo,
enferma de volcanes, alocada,
espero tu regreso, río loco,
que pasaste besando
mi cuerpo de montaña.
Tuviste que seguir tu destino de río,
y yo el mío triste de tierra amontonada.
Me dice el viento que vas al mar,
Te sigo río mío, con los ojos,
Te sigo río mío con los ojos,
ya que no puedo seguirte con las plantas.
Soñé… te quedarías a mi lado,
como un lago sin cisnes,
para siempre,
acunando mi ansia.
Qué locura más loca
enamorarse de un río una montaña!

Javier Martín-Jiménez 
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Montaña. Araña (Javier). Escalar (Sara). Alta (Claribel). Relieve, paisaje (Dionisio). Nieve (Abraham). Frío (África). Inmensidad (Josefina). Botas (Álvaro). Humedad (Josh). Verde (Toñín). Subir (Guille). Mar (Diego). Amor (Arunsu). Tranquilidad, esfuerzo (Mª José). Leña (Carmen). Verde (Mafalda). Pico (Iñigo). ¿Por qué subes si luego hay que bajar? (Chema).